Algo como la hoja fría de un puñal penetró en mi cerebro; faltó a mis ojos luz y a mi pecho aire. Era la muerte que me hería...
Debio ser terrible para este hombre encontrar a su amada maria, ya sepultada, despues de tan largo viaje y loca carrera trantando de llegar a tiempo y verla con vida.
PASAJE POETICO
martes, 19 de julio de 2011
Fragmento del libro Caballo de Troya, de J.J. Benitez
Mira al oriente
Mira al oriente de tu corazon
Esta saliendo un nuevo sol
Dicen que es la esperanza
La esperanza dormida hasta hoy en la otra orilla
Mira al oriente
Hacia el oriente de ti mismo
Esta amaneciendo en la costa de tu mirada
Ya brilla una nueva estrella
Ya llega
Ya tienes mi señal entre tus manos
Ya llega
Ya tienes mi señal.
Mira al oriente de tu corazon
Esta saliendo un nuevo sol
Dicen que es la esperanza
La esperanza dormida hasta hoy en la otra orilla
Mira al oriente
Hacia el oriente de ti mismo
Esta amaneciendo en la costa de tu mirada
Ya brilla una nueva estrella
Ya llega
Ya tienes mi señal entre tus manos
Ya llega
Ya tienes mi señal.
POEMA 15 (Pablo Neruda)
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.
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